
En Singapur, a pesar de correr de noche y en un circuito urbano muy vistoso, las cosas no cambiaron y de nuevo Vettel controló la carrera con mano de hierro y ya van 9 victorias en esta temporada, no consiguió proclamarse campeón del mundo matemáticamente por 1 solo punto de diferencia, por lo que parece bastante probable que el próximo GP de Japón sea el lugar donde puedan celebrar definitivamente el título. La superioridad del monoplaza de Red Bull respecto al resto de coches de la parrilla es abrumadora y debe ser bastante duro para escuderías como McLaren o Ferrari tener que correr para luchar por ser segundos, suponemos que estos equipos hace algunas carreras que se centraron en desarrollar proyectos futuros ya que luchar por algo esta temporada parece misión imposible.